DIOXIDO DE CLORO VS CORONAVIRUS

Científicamente ha quedado demostrado que el coronavirus no provoca directamente una enfermedad pulmonar. El coronavirus COVID-19 al invadir el organismo humano, provoca una metahemoglobinemia, bloqueando los brazos receptores del núcleo de hierro de la hemoglobina, capaces de trasportar el oxígeno por todo el cuerpo. Esto se traduce en la incapacidad de la hemoglobina de transportar el oxígeno en sangre provocando una hipoxia (falta de oxígeno) de las células pulmonares y como consecuencia una deficiencia respiratoria. La detección de altos niveles de ferritina detectados en sangre y en tejidos grasos en los pacientes contagiados y provocado por la metahemoglobinemia, demuestran la toxicidad extrema en todo el organismo. Finalmente, la falta de oxígeno en sangre y la alta toxicidad de ferritina son las principales causas de muerte de los pacientes contagiados por coronavirus.

El dióxido de cloro es un gas muy versátil que en solución acuosa posee propiedades muy bien establecidas como un oxidante potente de las paredes lipídicas de patógenos y ha sido utilizado por decenas de años en la potabilización y purificación del agua y en almacenamiento y preservación de la sangre humana en bancos de donación. Esta sustancia está formada esencialmente por una pequeña molécula de dos átomos de oxígeno y otra de cloro que al ser suministrada de manera adecuada y en las proporciones toleradas al disociarse en sangre se transporta rápidamente al torrente sanguíneo, destruye los patógenos al mismo tiempo que suministra selectivamente a las células sanas el oxígeno, oxigenando las mitocondrias y permitiendo la adecuada producción de energía que ayuda a la recuperación de los pacientes contagiados.

Números casos tratados con dióxido de cloro en solución acuosa (CDS) en pacientes de países de alta incidencia de contaminación por COVID-19 han demostrado su gran eficacia. El pretexto de las autoridades sanitarias gubernamentales de no existir suficientes evidencias científicas, han ignorado estos resultados y han demonizado el producto comparándolo con desinfectantes industriales, prohibiendo y evitado su uso y así la posibilidad de salvar numerosas vidas.